Tienda On-line

la revista

Indice revista Imprimir Enviar por Email

Esculturas que siempre cambian al observador

Francisco Escudero y la intimidad de las formas humanas

Texto: Redacción

En el Centro Cultural Os Muiños de Acea de Amá, En Culleredo (A Coruña) y hasta el próximo 3 de enero, el escultor Fancisco Escudero Carril (A Coruña, 1958), expone su nueva obra escultórica. En ella, presenta un trabajo de investigación íntima sobre las formas humanas y sus magnitudes, cargadas de expresividad en cada modelo, siguiendo con detalle la porosidad epidérmica que transpira sentimientos nacientes de la empatía, de la vida enamorada, para generar una gran potencia expresiva.

Francisco Escudero (Izq.), con el actor Victor Mosquera

Grato encuentro en esta sala municipal de Acea de Amá. Las formas desprendidas del pensamiento noble del escultor, sugerentes ternuras de volúmenes con la maestría acumulada en largos años, van descubriendo la sorpresa de su destreza áptica, su dominio del material, el volumen, el giro o la continuidad... Su observación óptica sorprende, además, con gozo, a través del tacto, dígito a dígito, el discurrir de sus elaboradas superficies, a través de la potencia geológica del preciado mármol. Su estructura granitica, de variada geometria, se plasma en los planos posteriores de las obras para intensificar la idea en la mirada sobre el plano principal.

El volumen se ve y se escucha en esta muestra como una experiencia completa, con la palabra y la armonía musical. La densidad en el recorrido visual de las obras corpóreas se funde con el dulce encanto de la voz poética de Pablo Bouza Suárez, entre cuerdas de violín y chelo de Noite na auga. Sentimientos observadores, vibrantes en el aroma que serena los oceanos desde las aguas que corren bajo la esclusa para hacer girar los molinos de la historia de Acea de Amá en horas dificiles de encuentros humildes, que llenan la ría del amanecer de pescadores y, corriendo, se extienden por los mares de emigrantes del pasado.

Afrodita

Piel y piedra

El pensamiento hecho historia gallega de lengua milenaria, el sonido del silencio de la tarde... El volumen llega y deja huella, el espectador se entrega a la admirable observación; todo confluye en la construcción creativa de la vida: escultor poeta y músicos. 

Francisco Escudero nació y creció en el mejor ambiente de creación artística, de la mano de su progenitor, José Escudero Couceiro. Su padre, emigrante en Montevideo en su juventud, fue pionero en la Escuela de Bellas Artes de San Fernando (Madrid); profesor, de dibujo artístico, querido y admirado por sus alumnos en la Escuela de Artes Aplicadas de A Coruña; y personaje comprometido con la vida cultural de Galicia, se fue en su etapa de mediana edad y su labor sigue presente en la creatividad de tantos profesionales que, con él aprendierón a ver formas, volumen, espacio, luz, brillo, sombra; aprendieron a ver que cada modelo expresa un interior, que es espíritu de su "ser".




Páginas: 1 de 2   >>


Comentarios

15-12-2009 03:33:41 por escuderocarril@arte-d-red.com
querido amigo, nada que objetar, muchas gracias por tus acertados comentarios.Lo encuentro un texto muy tierno y esto en contraste con lo dura que es la piedra queda muy bien, tu tambien sabes dar forma y pulir con la palabra.

Me gusta tambien la nota recordando un ambiente de formación y trabajo creativo que tubimos la suerte de conocer con mi padre como profesor.

Un fuerte abrazo y hasta pronto.
Introduce tu comentario